Sabores con acento: un tour por la gastronomía navideña del mundo

Llega Navidad, y con ella, las tremendas comilonas que nos hacen ganar unos kilitos de más. Pero para muchos el tiempo de penitencia no viene después, sino mucho antes, cuando conviene ir organizando un planning de comidas y surgen los quebraderos de cabeza… ¿Cuántas veces te has preguntado “y ahora qué cocino yo”? En las siguientes líneas te proponemos distintas alternativas con distintos acentos para hacer de estas unas Navidades con un sabor especial y exótico.

Aunque su origen es “pagano”, la celebración de Acción de Gracias nos ofrece la posibilidad de descubrir en nuestra mesa de Navidad algunos de los platos más frecuentes de la cocina norteamericana, íntimamente ligada a los festines opíparos. Tanto es así, que el 90% de los americanos consumen pavo como plato principal en ese día, pero no hay que olvidar que en el menú le siguen otros habituales como las judías verdes, el puré de patatas, las zanahorias, el puré de calabaza, la batata, las mazorcas de maíz, las castañas y la salsa de arándanos.

Si queremos preparar algo totalmente distinto, siempre nos quedará México. Allí, además de preparar su pavo o guajolote, es habitual una bebida caliente  llamada “ponche” que mezcla frutas propias de esas latitudes como el tamarindo, la guayaba, la caña de azúcar, la ciruela pasa y tejocote y la canela. Además, son comunes las ensaladas de manzanas, nuez y apio; y los “romeritos”, un guiso preparado con mole, papa, nopales y camarones secos; y el Jamón de Pierna de cerdo envinado, oreado con azúcar y pavo.

Filipinas es el único país asiático donde se celebra la Navidad de forma generalizada y su cocina esconde sorpresas como la tradicional Bibingka, que se prepara en un recipiente de arcilla con arroz, plátano, manteca, queso de carabao, huevos y coco rallado; o las ensaimadas mallorquinas. Sí, lo has leído bien: la típica masa azucarada, fermentada y horneada originaria de Palma es el plato español más consumido entre los filipinos, que se encuentran a miles de kilómetros de distancia pero culturalmente más cercano a nosotros de lo que creemos.

En los países nórdicos, la temporada navideña arranca fuerte el 13 de diciembre con la fiesta de Santa Lucia. En la cocina sueca es muy popular la bebida no-alcohólica llamada julmust (elaborada a base de extractos de malta y lúpulo), así como su variante alcohólica, el glögg.  El plato estrella de la Nochebuena es el Julskinka o jamón navideño, frecuentemente servido a la mostaza, pero también juegan un papel importante sobre la mesa la carne y el paté de reno; los guisantes; los pescados como el bacalao, el salmón o el espadín; las salchichas; la carne de cerdo; la y ensalada de remolacha. Y a la hora de tomar el postre, entre los dulces destacan los knäck (tofis elaborados con mantequilla y caramelo en almíbar), el pepparkaka (galleta de jengibre) y el Julgröt (arroz con leche).