Cuatro platos típicos para empezar el año con fuerza

Estrenar un año nuevo es, en la mayoría de casos, sinónimo de plantearse nuevos retos y propósitos. Todos somos conscientes de que no siempre es fácil cumplirlos, pero al menos hay que intentarlo, ¿verdad? Y para intentarlo uno tiene que coger energías, ponerse fuerte. En LOUIT pensamos que, para ello, no hay nada mejor que comer bien. Y cuando decimos “comer bien” nos referimos a esos platos típicos de la gastronomía española que son de cuchara y que se sirven humeantes. ¿Quieres saber cuáles son nuestros favoritos?

Sopa de cebolla

Si hace tiempo que no saboreas una deliciosa sopa de cebolla, enero de 2015 es el mejor momento para volver a hacerlo. Porque hace frío y porque, además de ser saludable (casi seguro que uno de tus propósitos del año nuevo consiste en apuntarte al gimnasio o hacer más deporte), es un plato muy económico (perfecto para combatir la cuesta de enero).  Aquí podrás descubrir cómo hacerla, tanto si te gusta con huevo como si la prefieres sin.

 Gazpacho manchego

Tradicionalmente el gazpacho manchego era un plato que preparaban los pastores de La Mancha con lo que tenían a mano. Hoy se elabora con carne de caza (sobre todo conejo o liebre) y con las típicas tortas de gazpacho, que son unas planchas de pan muy duras y finas que, al trocearse y cocerse, quedan como una pasta. Es un plato contundente, que se sirve calentito y que es perfecto para recargar las pilas.

Sopa cubierta

También conocida como sopa de menudillos. Este es un plato tradicional donde los haya, si bien es cierto que cada vez se come menos en las casas. Por eso nos hemos propuesto rescatarlo. Es un plato económico y rápido de preparar, ya que solo necesitas verduras, yemas de huevo, higaditos de pollo y mollejas.

Potaje de garbanzos

Qué sería nuestra gastronomía sin las legumbres, ¿verdad? El potaje de garbanzos suele ser el clásico plato que no nos gustaba de pequeños y que, con el tiempo, nos acaba encantando. Sin embargo no comemos potaje casi nunca (siempre surge algo más socorrido, como la pasta, por ejemplo). Así que ¿por qué no retomamos la costumbre de comerlo de vez en cuando? Garbanzos, espinacas, huevo… Se necesita muy poco para hacer un gran plato. ¡Anímate!

Seguro que ya te llega el aroma de estos platos de siempre. ¡No es para menos, con lo ricos que están! Pero mejor deja de fantasear y ponte manos a la obra. ¡Nosotros te esperamos sentados a la mesa, empuñando la cuchara!