Aprendiendo a ser cocinillas (I)

Aprender otro idioma, apuntarse al gimnasio, hacer algo que nunca antes has hecho… son algunos de los propósitos que te planteas en cada nuevo año. Sin embargo, la experiencia demuestra que no cumplimos estos propósitos. Puede que por falta de voluntad, de motivación… Pero, claro, también depende del propósito que te hagas. Sabemos que muchos de vosotros os habéis planteado aprender a cocinar,  así que vamos a echaros un cable para poder conseguirlo. Es tan fácil como…

  1. Observar. Sí, observando a las personas que saben se aprende mucho. Pégate a ese amigo o familiar que cocina cual chef y fíjate en cada uno de sus movimientos… o sumérgete en el mundo de los tutoriales de cocina.
  2. Empieza por lo fácil. Está claro que todos querríamos saber cocinar un plato muy elaborado y delicioso a la primera, pero lo cierto es que no puede empezarse la casa por el tejado. Arráncate con las ensaladas (aliñadas con nuestros vinagres, por supuesto) y poco a poco ve yendo a más.
  3. Sé paciente. El hábito hace al monje y nadie nace sabiendo. Por lo que ni te precipites ni te desanimes.
  4. Acepta las críticas. Nadie mejor para valorar un plato que alguien que cuando lo cocina, lo borda. Si, por ejemplo, quieres aprender a hacer una paella, hazla. Pero deja que sea tu madre o la persona que mejor la cocina quien juzgue cómo está.
  5. Consigue un buen recetario. Evita comprar montones de libros de cocina que solo te servirán para desmotivarte. Es mejor que elijas uno que te resulte atractivo y que tenga buenas fotos de las comidas, para inspirarte. Muchos españoles han aprendido a cocinar con el recetario 1080 recetas de cocina, de Simone Ortega. Puede ser un buen punto de partida.
  6. Organiza bien tu espacio y tu tiempo en la cocina. Se trata de que cocinar sea una actividad muy agradable, ¿no? Para eso hay que minimizar el estrés y la mejor manera de hacerlo es tener muy ordenado tu espacio, así como contar con los ingredientes necesarios y el suficiente tiempo para lograr el plato que estás preparando.

 

Parece fácil, ¿verdad? Pues no solo lo es, sino que además también es terriblemente divertido, gratificante, creativo… ¡Prepárate para ser todo un cocinillas con LOUIT!